comida: Enero 2008 Archivos
Aunque Estados Unidos no es famoso por la calidad de su comida, algunas de sus especialidades tienen fama mundial. Lugar de privilegio ocupa el sandwich de pastrami, especialmente famoso en Nueva York. Si visitas Nueva York y no tomas un sandwich de pastrami es como si pasas por Italia sin haber probado la pasta.
El pastrami es un tipo de embutido ahumado, de carne de ternera sazonada con especias. Su origen es judío y aunque puede comerse como cualquier otra carne, la mezcla habitual es en forma de sandwich con pan de centeno.
No es sin embargo una comida rápida que puedas llevarte a comer a casa. Debe tomarse caliente, recién servido, para que la carne, que desborda las finas capas de pan, esté jugosa. De lo contrario es algo casi incomible.
Los sandwich de pastrami son generosos en contenido, fácilmente alcanzan el medio kilo de peso. Así, aunque no son la típica comida basura sí que son muy altos en calorías. Pero hay que vivir la experiencia americana. Puedes pasarte sin ver la Estatua de la Libertad pero no sin tu sandwich de pastrami.
Como antes indicaba, estos sandwiches se deben tomar sentados. El lugar donde se vende son los llamados Deli, pequeños locales con pinta muy americana donde se vende comida rápida de preparar y digerir. A pesar de lo que pudiera pensarse, hay mucha diferencia entre los sandwiches de los diferentes Delis. La calidad del pastrami es fundamental pero también el camarero tiene que tener habilidad cortando y sirviendo el producto.
Los sandwiches suelen servirse con salsas a gusto del cliente, normalmente diferentes tipos de vinagres, acompañadado de ensalada de col. Es un plato lo suficientemente sustancioso como para que pueda ser compartido entre dos comensales que quedarán totalmente llenos.
Puestos a elegir el mejor lugar donde tomar el sandwich de pastrami es, sin lugar a dudas, Katz. Si se hiciera una encuesta en Nueva York, más del 75% de la gente elegiría Katz.
No es ni mucho menos un sitio de gourments, es un local pasado de moda situado en el Lower East Side, con un toque casi clásico donde las mesas, el mostrador o la caja registradora llevan así años. Fue fundado en 1888 y desde entonces ha estado sirviendo alguno de los mejores sandwiches del país. Es además un lugar muy famoso por salir en numerosas series y películas. Sin lugar a dudas la más famosa de todas es la famosa escena de "Cuando Harry conoció a Sally" (When Harry met Sally) en que Sally simula un orgasmo. Esa escena no sólo tiene lugar en Katz, sino que mientras la pareja habla, ambos están tomando un sadwich de Pastrami.
Un mapa para que no perdáis este importante lugar, que figura en casi todas las guías como sitio imprescindible que visitar en Nueva York. Katz está en el 205 East Houston, NYC 10002 (Click en el mapa para verlo más grande, o click aquí para ver en Google maps).
A mediados de los años 60, Big Texas Steak Ranch era un restaurante de carretera junto a la famosísima Ruta 66 cerca de Amarillo, Texas.
Un día llegó al local un hambriento cowboy gritando que tenía tanta hambre que sería capaz de comerse una vaca entera pasada por el grill.
Bob Lee, que regentaba el local, le sirvió un filete de casi medio kilo de ternera. El vaquero se lo comió en pocos minutos diciendo que seguía teniendo hambre. No se sintió satisfecho hasta que acabó con dos kilos de carne de vaca, cuatro libras y media, 72 onzas de carne.
Desde ese día Bob Lee anunció que quien fuera capaz de comer lo que el cowboy se tragó ese día, en menos de una hora, no tendría que pagar nada.
El filete de 72 onzas, de dos kilos, se convirtió pronto en una atracción. La ruta 66 estaba llena de carteles que prometían comida gratis para aquel que fuera capaz de comérselo todo. Hoy el plato del Big Texas Steak Ranch es una atracción turística en sí.
El desafio es el siguiente: tienes una hora para comerte un filete de dos kilos de carne, una patata asada, un par horneado con mantequilla, un cóctel de gambas y una ensalada. Si lo consigues es gratis. Si no, tienes que pagar 72$ (48€) por el menú. Salvo por la cantidad de carne, parece realizable.
El desafío tiene sus formalismos. Se rellena un documento antes de tomar parte en él. Se come sobre una mesa especial con un enorme reloj en cuenta atrás. Aquel que lo intente está solo ante la audiencia. Un miembro del personal del restaurante se encarga de anunciar al resto de la gente que hay un valiente dispuesto a intentar el desafio. En este video puede verse todo el proceso. Y lo lejos que queda el aspirante de terminar el plato.
A diferencia de otros desafíos culinarios prácticamente inalcanzables, mucha gente se marcha sin tener que pagar la comida. Más de 7.000 personas han conseguido comerse el plato completo desde 1960. Sus nombres permanecen guardados en un libro de honor del restaurante. Más de 42.000 personas han tratado de comerse el gigantesco filete, por lo que vemos una tasa de éxito de una entre cada seis personas.
Cada año una media de dos mujeres son capaces de acabar con el plato completo. La persona más joven que ha podido devorarlo fue un niño de 11 años. La más anciana tenía 69 años.
Un lugar de honor en la historia del restaurante ocupa Klondike Bill, luchador profesional, que fue capaz de comerse dos platos de semejante dimensión en una hora de tiempo.
Si te gusta la carne y visitas Texas, deberías probarte a ti mismo. Este es sin dudarlo el mejor sitio para ver hasta donde puedes llegar con un filete. Es uno de los lugares más frecuentes en los que detenerse cuando se está realizando la Ruta 66.


